Yo suelo desconfiar de las mujeres que dicen que les gusta mucho conocer gente.
Para mí conocer gente es algo que a veces me resulta interesante y enriquecedor, pero también me es bastante agotador. Sobretodo si te involucras en el proceso de manera que la otra persona conozca cómo eres realmente, desnudando parcialmente tu alma. "Quid pro quo", que diría Hannibal Lecter.
¡Con lo mentalmente sano e higiénico que resulta que dos personas follen antes de "conocerse" de verdad!
Con lo conveniente que es para poder discernir con claridad si uno está realmente enamorado de la otra persona, de manera que las hormonas no interfieran con los sentimientos.
En realidad, y dado que no vamos a ir dejándonos las entrañas con estas perracas que no se lo merecen en absoluto, en un principio lo que solemos hacer es presentarles un personaje que hemos creado, una "tarjeta de visita" con la personalidad que nos conviene mostrar.
Para ello resulta conveniente especializarse en algo interesante.
Si no tienes una afición peculiar, practicas algún deporte de riesgo, perteneces a alguna tribu urbana, o idolatras algún estilo musical concreto, parecerá que no tienes personalidad o que tienes una personalidad aburrida.
Cuando más bien yo diría que encasillarse y escudarse detrás de esos estereotipos sí que puede denotar una clara falta de personalidad. ¿A cuántas chicas conocemos que se metieron a "siniestra" porque no las aceptaron en el grupo de las "pavas monas" del instituto?
En el caso de los hombres, muchas veces nos gusta conocer muchas chicas para poder aplicar el método estadístico, que promulga que si quieres "conocer a alguna en sentido bíblico", y dado que estadísticamente de todas a las que les entres sólo te hará caso 1 de cada n (donde n puede ser un número bastante alto), por lo menos hay que intentarlo con n chicas si quieres triunfar con una de promedio.
Existen hombres que prefieren aplicar el método "hipotético-deductivo" frente al simple "método estadístico", trasladando lo que idealmente debería pertenecer al terreno de la intuición, al mucho más prosaico pero tal vez más efectivo de la deducción.
Su aspiración final sería echarle la "mirada terminator" a una chica y poder deducir cual Sherlock Holmes todo lo que piensa y lo que está dispuesta a hacer. Así pues, te explican que le han tirado los trastos a alguna, porque a partir de ciertos detalles sutiles, y tras arduas deducciones, han llegado a la conclusión de que se trataba de una chica insegura, o que tenía ganas de desahogarse de una infidelidad… todo eso desde 5 metros de distancia y antes de haber cruzado palabra.
Según mi experiencia, con el tiempo algunos afinan su puntería, sobretodo si tienen la costumbre de corroborar si tenían razón en sus hipótesis, porque como humanos que somos , y como animales también, muchas veces hasta un gesto involuntario puede delatar muchas cosas de lo que pensamos y de lo que sentimos.
Pero la mayoría de veces, estas divagaciones se convierten en hilarantes paranoias y no les llevan más allá de donde les hubiera llevado el puro método estadístico. Si conocéis a algún caso de estos, decidme hermanos si sus métodos os parecen realmente exitosos o un fiasco, para que podamos decidir si debemos aplicarlo nosotros también.
En el caso de las mujeres, como el tema del sexo normalmente ya lo tienen resuelto sin demasiado esfuerzo, detrás de ese deseo de "conocer gente" a menudo nos encontramos con el arquetipo de lo que yo denominaría como la "vampiresa social".
Lo que realmente buscan no es conocer gente. Lo que buscan en el fondo es encontrar una serie de esbirros que las halaguen, que las deslumbren, que las sorprendan, que las hagan reír, que les propongan actividades divertidas e interesantes… en definitiva, lo que quieren es tener una serie de monos que las entretengan.
Y sin comprometerse a dar nada o prácticamente nada a cambio. Sólo "porque yo lo valgo".
Porque cuando quieren cama tampoco es necesario liarse con los que la entretienen durante el resto del día. Para eso casi es mejor alguno que esté bien bueno y que las ponga cachondas.
Así pues, te chupan todo el jugo posible y cuando se cansan, pues a por otro, que hay muchos esperando. Coleccionan buitres como quien colecciona mariposas.
Vamos, lo que nosotros haríamos con ellas en el sexo si pudiéramos… ¿pero podemos? ¿Podemos follar con las que están más buenas que nosotros cuando nos apetece, y mientras tanto tener una legión de tías más feas que nosotros, entreteniéndonos y riéndonos las gracias?
Pues ellas sí.
Desde luego que todo esto no es nada nuevo, pues desde siempre las Julietas han estado en el balcón y los Romeos abajo trovando.
Pero que sea algo de toda la vida no significa que sea algo justo. También era habitual que el marido le pusiera un cinturón de castidad a su mujer. También dicen que la de puta es la profesión más antigua del mundo, y mira lo que se quejan algunas de que exista.
Es lo de siempre, quieren igualdad, y eliminar las injusticias en su contra, pero manteniendo sus antiguos privilegios. Quieren divertirse cuando son jóvenes como no se podían divertir sus madres, pero quieren seguir casándose, tener hijos y que las mantengas cuando se hacen mayores.
A casi todas las personas les gusta vivir experiencias nuevas, viajar, disfrutar las aficiones de las clases sociales altas…
Pero como resulta que vivir todas esas experiencias suele conllevar un cierto desembolso monetario o exige una larga dedicación previa, pues es mucho mejor si el mecenas o el instructor de turno les ahorra la espera.
¿A cuántas mujeres atractivas conocéis que inviten a un hombre a una cena en un restaurante de lujo, sin esperar que él se la devuelva otro día, a que pase unas vacaciones con ella, corriendo ella con los principales gastos, a que visite su yate o su barquito o su chaletito con piscina, a llevarlo al trabajo en su coche, a darle una vuelta en su descapotable o en su moto, a enseñarle su rara y/o cara colección de discos, a que vea lo bien que toca su guitarra, a que vaya a verla practicar algún deporte, a iniciarlo en alguna afición que le pueda resultar interesante, etc, etc?
Los hombres normalmente tenemos que currárnoslo por nosotros mismos, pero ellas quieren que se lo sirvan en bandeja, en base al famoso "porque yo lo valgo". Ellas ponen el chocho en agradecimiento si les apetece y punto, ese es su gran esfuerzo. Y encima dales buenos orgasmos.
Cada una lo aplica dentro de sus posibilidades. Las que están realmente buenas, normalmente buscan sus súbditos en el "mundo real", y no se meten en internet para ligar o para que las agobien, salvo que estén sumamente ociosas o necesiten recibir rápidamente una dosis extrafuerte de autoestima, por ejemplo después de haber roto con su pareja de varios años.
Hay que emplear demasiado tiempo, solamente para averiguar si el que está al otro lado del ordenador es realmente como dice, o si más bien está mostrando una "tarjeta de presentación" al uso.
De todas formas hay alguna que se ha decidido a probar suerte en la red, tras ver cómo una amiga mediocre (normalmente una de esas mascotas-lapa de las que se hablaba en el post anterior) ha conseguido "cazar" a un tipo que resulta ser bastante más "valioso" que lo que ella le pronosticaba a su amiga.
Y es que os lo vuelvo a decir, una tía normalita se mete en un web de contactos y empieza a ser bombardeada con proposiciones amorosas, y no sólo por los típicos "nerds" feos y sin habilidades sociales, que aparte de su carrera, su trabajo, y sus aficiones frikis, en teoría "no tienen mucho más que ofrecer".
También las bombardean tipos realmente atractivos, con carrera, deportistas, aparentemente intelectuales, con buena posición y declarando su firme deseo de establecer una relación seria a largo plazo. Lo que hay que hacer para intentar follar lo que a uno le pide el cuerpo.
Muchas hay que aunque tienen novio, mantienen un batallón de moscones convenientemente jerarquizados según su aptitudes como repuesto, por si les falla el titular. Las que son más mediocres y no pueden practicar lo anterior en el mundo real, pues se conforman con aplicarlo en la red. Si tienen un culo megagordo pues ponen una foto sólo de su cara, a poder ser con gafas de sol. O ni siquiera eso y simplemente fían todo su encanto al misterio que esconde un nick anónimo.
Pero aún sin ofrecer nada a cambio, muchas pretenden que las entretengas porque "les gustan los hombres que les hacen reír".
También están las que quieren conocer gente, porque parece que no tienen otra diversión mejor que dedicarse a analizarla y clasificarla, y disfrutan encasillando a cada persona dentro de la tipología correspondiente. Otro entretenimiento inútil más para las aficionadas a la sociología barata o para los ociosas de vocación.
En fin, como conclusión pienso que buitrear con estas perracas por internet, es de lo más estéril a lo que uno puede dedicar su tiempo. Más todavía si se esconden en el anonimato, pues muy probablemente no van a pertenecer al escasísimo grupo de las tías atractivas que por razones del azar buscan rollo en internet.
Dentro de la injusticia que siempre supone, es mucho mejor si te dedicas a hacerlo en el mundo real, o si se trata de alguien a quien ya conoces en persona previamente.