Prólogo de advertencia: Aunque en su día escribí este post con todo mi entusiasmo, al releerlo al cabo de un tiempo me ha parecido bastante coñazo.
Más consultas de lectoras de revistas (Mujer Hoy de 28-6-06).
Los consultorios sexológicos de revistas como Ragazza y Cosmopolitan hacen que entiendas lo putas que son las tías en cuanto al sexo en el puro plano físico. El consultorio de "Mujer Hoy" nos lo muestra tanto en el lado físico como en el espiritual. Hoy mismo hay 3 consultas (de un total de 4) que no tienen desperdicio.
Consulta nº1: A veces, deseo a otro chico
Salgo con mi pareja desde hace seis años y medio. Tengo 23 años y estoy hecha un lío. Quiero mucho a mi novio, pero, a veces, deseo a otro chico y, cuando estoy con mi pareja en la cama, me imagino con este amigo. Por supuesto, ninguno de los dos sospecha nada, pero tengo muchas ganas de que este chico me bese, me acaricie y me haga suya. A lo mejor es un capricho y, por suerte, no se me ha resistido nunca un chico que me gustara, pero cuando lo he conseguido me he cansado pronto, hasta que conocí a mi actual pareja. Tengo la cabeza hecha un lío.
Respuesta de las psicólogas:
Dices en tu carta "nunca se me ha resistido un chico" y, quizá, la manera de seguir con esa idea sea tener fantasías con otro donde tú puedes controlar la situación totalmente. También es una forma de evitar disfrutar plenamente con el que tienes a tu lado. Si bien no es tan raro que, en una relación tan larga como la que mantienes para tu edad, tengas fantasías con otro chico. Parece que empezaste con tu novio alrededor de los 17 años. Nos llama la atención que a estos deseos tú los llames caprichos, como sin te estuviera permitido desear o fantasear.
Mi análisis:
"Cuando estoy con mi pareja en la cama, me imagino con este amigo": No le des más vueltas, eres una guarra poniendo "cuernos virtuales". Seguramente a ti te encantaría que tu chico pensase en una amiga suya cuando lo hace contigo, ¿verdad?. Sí que se nota lo "mucho" que lo quieres.
"Tengo muchas ganas de que este chico me bese, me acaricie y me haga suya": Que traducido al cristiano significa que tienes unas ganas locas de que ese chico te reviente el chocho a pollazos (mientras te besa y te acaricia, eso sí). Vamos, que tienes un hambre canina de cipote ajeno. El diagnóstico es sencillo y es simplemente el mismo que antes: eres una guarra que quiere carne fresca.
"por suerte, no se me ha resistido nunca un chico que me gustara" Supongo que acumulas la suficiente estadística para poder decir esa afirmación con tal rotundidad. Si simplemente hubieras tenido uno o dos novios antes de los 17 (cuando empezaste a salir con tu actual novio) no creo que fueras tan categórica. Así que pueden pasar dos cosas:
1. Que antes de los 17 te tiraras a todos los tíos que te apeteció (más de los que se pueden contar con los dedos de la mano, obviamente) y todavía lo recuerdes como si fuera ayer después de 6 años. O que…
2. Lo más probable es que antes y durante los 6 años y medio que llevas con tu novio hayas catado a unos cuantos. Seguramente hasta habrás escrito alguna otra carta a un consultorio como este, diciendo que eras infiel a tu chico porque te habías enamorado de otro, o lo harás en un futuro. Buscas respuestas difíciles para una cosa tan sencilla como que eres una guarra. Una guarra tan "salida" como muchos tíos que tienen pareja y fantasean con tirarse a otras (aunque normalmente no mientras están en la cama como tú).
Pero claro, las chicas no hacéis eso. Tiene que haber alguna explicación complicada para lo que te pasa. NO LA HAY.
Ninguno se resistió porque estarás bien de físico o porque simplemente se lo pones fácil. Lo curioso es que lo dices como si fuera un gran mérito. ¿Quien puede resistirse a follar sin compromiso con una guarruza de tu calibre? Creo que confundes los culebrones de la tele con la vida real. Si una tía que no está mal de físico quiere follar con un tío y se lo pone fácil, es casi seguro que acaban follando. Vaya mérito.
"Tengo la cabeza hecha un lío" Esa es la famosa frase que se repite una y otra vez al final de las cartas de las guarruzas como tú. Así expresáis lo mucho que estáis sufriendo. Pobrecillas. Haz lo que te plazca y no sufras más, mujer. Claro.
Sobre la respuesta de las psicólogas: Como siempre barriendo para casa. No sufras por ser una guarra, mujer. Es más, casi les resulta raro que lo seas sólo de espíritu (en el fondo ya saben que no es así), con lo joven que eres y los años que llevas con el mismo novio.
Consulta nº2: Creo que me voy a caer
Tengo 19 años y un "problemilla": cuando me dispongo a bajar unas escaleras, me da la sensación de que no sé hacerlo. Creo que me van a fallar las piernas y que me caeré sin remedio. No tengo miedo al golpe, pero sí a estar sola sin que nadie pueda ayudarme ¿Qué puedo hacer? ¿Qué me aconsejáis?
(hay que leer la respuesta de las psicólogas donde se incluye una consulta anterior)
Respuesta de las psicólogas:
Antes de mandarnos este correo electrónico, nos enviaste otro, con el mismo remitente y el siguiente texto: "Tengo 19 años. Mi hermana me contó que se ha enamorado de tres chicos a la vez. Mantiene una relación con todos. Y cuando digo "relación", me refiero a todos los aspectos en los que se puede pensar. Su problema es que no sabe qué hacer porque dice que los quiere a todos. ¿Qué creéis que puede hacer?" Hemos decidido contestar al segundo correo, en el que nos planteas un "problemilla", como tú lo llamas. Aunque lo pongas en diminutivo, nosotras, por el contrario, pensamos que tiene importancia e interés, puesto que, como todo síntoma, expresa un conflicto del que quien lo padece no es consciente. En relación a la otra carta, donde ralatas lo que le sucede a tu hermana, sólo lo tomamos en cuenta en la medida en que su vida amorosa te produce curiosidad. Por eso, probablemente, eres tú quien escribe y no ella. Apenas tenemos datos tuyos. No sabemos si eres mayor o menor que ella, si tienes pareja o si la has tenido, y cuál es tu opinión a cerca del modo de relacionarse de tu hermana. Tal vez, al preguntar por ella, estás formulando tus propias preguntas. Es posible que sus confidencias te planteen interrogantes y temores propios en torno a las relaciones amorosas. En este sentido, quizá, tu temor a caerte en las escaleras pueda estar relacionado con cierta angustia asociada al encuentro íntimo con otra persona.
Mi análisis:
Es sencillo. TU HERMANA ES UNA GUARRA DE TOMO Y LOMO. Si yo tuviera una hermana así no sólo tendría "curiosidad" como dicen las estúpidas de las psicólogas. Tendría una mezcla de curiosidad, asco, rabia, sorpresa, quizá hasta envidia… una amalgama de sensaciones que fácilmente me obsesionarían tratando de buscar una complicada explicación.
La única manera de superar el trauma que te ha creado esa confidencia es:
1. Aceptar que es una guarra. Sí, lo es. Hay mujeres que lo son. Muchas. Las hay en menor y mayor grado y tu hermana parece ser una de las destacadas, pero la vida es así. Hay personas más bajas, más altas, más gordas, más delgadas, rubias, morenas… menos guarras, más guarras. No hagas caso de la hipocresía que te vende la sociedad y acepta la realidad. Tratando de complicar las cosas está recurriendo a la archiconocida excusa del enamoramiento. Lo que pasa es que dadas las particularidades del caso, en esta ocasión resulta harto hilarante. Es que los quiere a todos. Está enamorada de todos. Claro… jajaja
2. Otra cosa que seguramente te ayudará es acostarte con un tío. Todavía tienes todas esas obsesiones y comidas de cabeza absurdas sobre caídas en escaleras y similares porque estás como si dijéramos en el "país de las musarañas" . No es tan simple en realidad, pero alguien un poco bruto te diría que lo que necesitas es un "buen pollazo que te quite la tontería". Si tu atractivo físico te lo permite, hasta sería mejor que lo hicieras con tres chicos en poco tiempo para que no tengas nada que envidiar ni reprochar a tu hermana.
Incluso si quisieras superarla hasta podrías hacerlo con 3 chicos a la vez (cuenta tus principales agujeros corporales… ¿posible, no?). No te sería difícil encontrar candidatos en chats, aunque eso podría ser algo fuerte, sobretodo si tienes tan poca experiencia como parece, así que tendría que ser para un poco más adelante, cuando ya hubieras estado con varios por separado.
Consulta nº3: Me he dado cuenta de que le quiero
Hace dos años comencé a salir con un chico, pero, una noche, me lié con otro y se lo conté. Lo dejamos y ahora lo echo de menos, y él tiene miedo de que volvamos juntos por si hago lo mismo de nuevo. Tengo 18 años y sé que eso no va a suceder, porque me he dado cuenta de lo mucho que lo quiero. No sé qué hacer con mi ex ¿Qué es mejor?
Respuesta de las psicólogas:
Al leer tus dos últimas frases, pensamos que no se trata de "hacer", sino de reflexionar sobre lo que ha pasado. Por los datos que nos das, entendemos que eras muy joven cuando ocurrió todo aquello. A los 16 años no es fácil sostener una relación estable. En general, es una época para conocer a distintos chicos, hasta encontrar a aquél con quien se tiene más afinidad. Por lo que dices, has necesitado de este tiempo para definir y aclarar qué sentimientos te unen a tu ex novio. Su temor a que vuelva a repetirse la historia es comprensible. quizé, le ayude saber que ni tú ni él sois los mismos de entonces. Han pasado dos años, tú has crecido y él también. Si los dos queréis, éste puede ser un momento para encontrarse, conocerse y averiguar cómo os sentís juntos. Sabemos que tú estás dispuesta, ahora falta saber si tu ex novio tiene la misma disposición.
Mi análisis.
Esta consulta tiene poco que analizar. Casi es más digna de análisis la respuesta de las psicólogas que el propio caso en sí.
Resulta que la ex-guarrilla teen que una noche fue y "se lió" con otro chico, ahora ya tiene 18 años y ha madurado (ya estamos con los eufemismos, si sólo os hubierais dado unos besitos habrías dicho "nos besamos". Entonces por qué dices que "te liaste", si lo que hiciste al fin y al cabo es follar con él…).
Recordemos el vocabulario de los teens para los que no están acostumbrados a sus eufemismos:
Enrollarse: Desde darse besos y meterse mano, hasta tal vez masturbarse y quizá practicar el coito. Depende de la edad y de la experiencia sexual de quien lo diga.
Liarse: Ciertamente se consuma el coito.
Se ha dado cuenta de que a quien quiere de verdad es a su ex. Según dice él no quiere volver porque se acuerda de todo aquello y tiene miedo de que se los ponga otra vez, pero incluso puede que también haya más motivos que la tipa no dice
Bueno, lo importante es que para las psicólogas, que le pusiera los cuernos y se liara con otro está todo perfecto. Todo OK. Son cosas de la edad, es la edad de explorar, de probar cosas, otras relaciones…¿otras pollas, quizá?
Todo ese punto de vista de las psicólogas sería relativamente aceptable si no hubiera visto como en otras consultas más habituales, en las cuales han sido las chicas las victimas de una infidelidad y después el ex-novio quiere volver, y ellas están dubitativas y no quieren en principio, porque temen que les hagan daño otra vez, las psicólogas siempre tienden a aconsejar que no se dejen engatusar y que se lo piensen muy bien. Es decir, aconsejan que si te han sido infiel y te sientes traicionado normalmente es mejor que no vuelvas con esa persona. Pero aquí aplican otro rasero.
Menos mal que por lo menos entienden que igual el tipo no quiera volver. Será que hoy se habrán levantado tolerantes.